Ampliando el piso de la jaula

Segunda Parte

por David Barsamian

Los Americanos han hablado de nuevo en las elecciones del 1996. Clinton dice que se trata de la venganza del "centro vital", que él situa en algún punto entre "el liberalismo sobrecalentado y el conservadurismo frío". ¿Cual es su lectura de las elecciones?"

¿Hubo alguna otra opción a parte del centro vital? Según tengo entendido Clinton y Dole son republicanos moderados, representantes más o menos intercambiables de la comunidad de los negocios, afiliados de antaño del gobierno. Quizás había diferencias a nivel de personalidad. Tienen distritos electorales algo diferentes. Se comportan de forma ligeramente distinta. No creo que la elección representó un voto para el centro vital, fue precisamente un voto contra ello. Ambos candidatos eran impopulares. Poquísima gente esperaba algo de cualquiera de los dos. La participación electoral tocó un mínimo histórico. Creo que reflejó el sentimiento común de que el sistema político no está funcionando.

 

En A través del espejo de Lewis Carroll hay una pareja de personajes llamados Tweedledum y Tweedledee. Superficialmente parecían bastante diferentes, pero no había ninguna diferencia entre ellos. Ralph Nader ha hablado de Republicanos y Democráticos como de Tweedledum y Tweedledee.

Nunca hay mucha diferencia entre los partidos. Al fin y al cabo son dos partidos comerciales. Pero a lo largo de los años [esta diferencia] probablemente se ha ido estrechando. Según mi opinión el último presidente liberal fue Richard Nixon. Luego hubo conservadores derechos, como les decimos aquí, empezando por Carter hasta el presente. Creo que esto refleja lo que está pasando en la economía, en la vida social; es el reflejo de asuntos más generales. El tipo de actuación liberal que se necesitó desde el New Deal hasta, digamos, Nixon, se hizo menos necesario con las nuevas armas de lucha de clases que se desarrollaron a comienzos de la década de los setenta y que a lo largo de 15 años pasaron a ser lo que la prensa comercial, en una de mis frases favoritas, llama "la subyugación del trabajo por parte del capital". En realidad diría a lo largo de 20 años. A esta altura ya se puede tirar la esponja. Es la historia estándard del capitalismo solidario. Se pone en práctica el capitalismo solidario para menoscabar la democracia. Un modelo histórico estándard es que cuando la sociedad empieza a democratizarse un poco y la gente intenta hacerse cargo de algunos aspectos de sus asuntos y manejarlos, si esto no se puede parar la próxima reacción normal es la de decir, bueno, no os preocupeis de esto, lo arreglaré yo para vosotros. La suerte que tenemos. Un ejemplo clásico es lo de Flint, Michigan, a comienzos de este siglo. Flint era el centro de General Motors, en el corazón de la revolución del automóvil. Al rededor de 1910 había una buena medida de organización popular, socialista y laboral. Había planes para hacerse realmente cargo de las cosas, para manejarlas autonomamente, apoyar a los sindicatos, desempeñar democraticamente los servicios públicos. En esa época Flint era una ciudad de GM. Por supuesto, a la rica comunidad de los negocios todo esto le molestaba. Significaba que [Flint] no se quedaría como una ciudad de empresa durante mucho tiempo más. Al final decidieron salirse con lo de la línea progresista, es decir, todo lo que estan haciendo es correcto. Presentaremos a un candidato que apoyará y hará todas estas cosas. Podemos hacerlo mucho mejor porque tenemos todos esos recursos. Así que nos encargaremos del asunto. ¿Quereis un parque? Muy bien. Votad para el candidato de la compañia. Él pondrá el parque. Mirad los recursos que tenemos y nuestro acumen comercial. Y eso triunfó. El despliegue de recursos fue tal que socavó y eliminó las estructuras democráticas y populares incipientes, y de hecho hubo capitalismo solidario hasta el momento en que no lo necesitaron más. Cuando no necesitaron más esa arma, la abandonaron.

Durante la Depresión hubo muchas luchas populares. Se conquistaron derechos. Se extendieron. Había un movimineto sindical. Había otras presiones. Inmediatamente después de la segunda guerra mundial empezaron los ataques contra todo esto. Pero esto necesitó tiempo. Más o menos en la década de los cincuenta se estuvo consiguiendo, pero en los sesenta hubo mucho más fermento y ahí hubo programas nuevos, la Lucha contra la Pobreza, cosas que salían del movimiento para los derechos ciudadanos. A comienzos de la década de los setenta el ataque del mundo de los negocios estuvo alcanzando una nueva estatura y tenía armas nuevas. Olvídate del contrato social. Olvídate del capitalismo solidario. Lo estamos tirando a la basura desde el momento en que lo pusimos en marcha. Lo que pasó desde entonces es mucho. La población lo sabe. La población reconoce que los partidos políticos no la reconocen. En este momento se ha alcanzado una desafección enorme.

Hay cosas interesantes acerca de la desafección. Más que nada se dirige contra el gobierno. En realidad no sabemos si se dirige contra el mundo de los negocios, porque no es éste el tipo de cosas que se preguntan en las encuestas. Recuerden que la propaganda de los negocios está calculada para dirigir tu atención hacia el gobierno, no hacia los negocios. La imagen típica de la propaganda comercial a partir de la segunda guerra mundial ha sido: estamos todos juntos. Vivimos en harmonía. Joe-Confección-De-Seis, su fiel mujer, el ejecutivo que trabaja duro, el banquero amable, somos todos una gran familia feliz. Y luego hay esos tipos malos ahí afuera que intentan disturbar nuestra armonía, como los organizadores de los sindicatos y el gobierno. Pero intentaremos juntarnos todos y deferndernos contra ellos. Esta es la imagen que se presenta en todos lados. Y es comprensible. Se está fingiendo que hay armonía de clase entre la persona con el martillo y la persona a quién se le está pegando en la cabeza.

En realidad la actitud es ambivalente. Hay que eliminar los aspectos populares del gobierno, los tipos de gobierno que permiten la participación. Pero los llamados conservadores quieren un Estado muy poderoso, un Estado que trabaje para ellos y se sustraiga al control público. Hay que hablar de minimizar el Estado y potenciar el Pentágono, porque el Pentágono es el embudo para los subsidios a las industrias de alta tecnología. Esta es una línea dificil de seguir. Pero mientras no haya muchos obstáculos a nivel de debate público, te puedes salir con la tuya. Así la gente odia al gobierno. Lo que prueben acerca del poder comercial no está claro.

 

Una encuesta reciente ha mostrado que el 11 por ciento de los Americanos siente que las grandes empresas tienen demasiada influencia en el sistema político.

Si se miran esas encuestas, algunas son extrañas. El 95 por ciento de la gente piensa que "Las grandes empresas de vez en cuando tendrían que sacrificar una parte de las ganancias a favor de los trabajadores y la comunidad". Esta es la forma en que se hizo la pregunta. Muestra un sentimiento abrumador. Nunca se pueden obtener números como ésos en las encuestas a no ser que haya halgo profundamente equivocado. Por otra parte, observa que aún hay un llamamiento hacia el capitalismo solidario. Está muy lejos de lo que los trabajadores pedían hace, digamos, 150 años justo aquí en Boston. Escribí algo sobre este tema en Z hace un par de meses. En aquella época la cuestión no era tan benévola: dadnos un poco de sus ganancias. Era: vosotros no teneis el derecho a gobernar. Nosotros tendríamos que ser dueños de la fábricas. Un autócrata benévolo tratará siempre de hacer que la autocracia aparezca necesaria. La única opción es: ¿seré un autócrata duro o seré un autócrata benévolo? Obviamente el sistema de propaganda quiere que haya la misma actitud con respecto a los autócratas contemporáneos. Por lo tanto el mundo de los negocios puede ser un poco más simpático y tal vez no haya tanta solidaridad empresarial, pero sí hay más capitalismo solidario y la estructura autocrática debe quedar. No se permite cuastionar esto. Es distinto respecto al pasado, cuando por supuesto se cuestionaba, y con razón.

 

La participación electoral en las elecciones de 1996 ha sido del 49 por ciento, la más baja desde 1924.

En realidad es la más baja en absoluto – el 1924 es engañoso porque fue el primer año en que las mujeres tenían permitido votar. Votó un porcentaje tan bajo del electorado porque muchas mujeres no votaron esa primera vez. Pero si tomamos una imagen más realista, es el porcentaje más bajo que ha habido nunca.

 

El otro rasgo es que se gastó en la campaña más dinero que nunca. Por lo que sabemos, 1,6 billones de dólares.

Como resaltó un comentador de la televisión, esta no fue una convención, fue una coronación. Es otro paso más hacia la eliminación de cualquier elemento funcionante que pueda haber en la democracia formal.

 

Otro comentador ha dicho que las elecciones equivalieron a una subasta que fue al postor más elevado.

No insinuaríamos que alguna vez fue tan distinto a eso, pero sí, se le parece, y se le parece como parte de estas tendencias generales. Por otra parte, si hay una organización sindical constituyendose, organizaciones de base desarrollandose y gente que presiona, cambiará.

 

Ahora hay algún llamamiento para una "reforma del financiamiento de las campañas".¿Cuál es su opinión sobre esto?

No estaría mal, pero no tendrá grandes efectos. Hay demasiadas formas de hacer trampas. Es como intentar fingir de parar las drogas. Hay tantas maneras de introducir drogas que esto siempre va a seguir ocurriendo. No creo que el problema real sea el financiamiento de las campañas. El problema real es el poder abrumador de las tiranías empresariales en el gobierno de la sociedad, y el financiamineto de las campañas no va a cambiar eso.

 

En Agosto de 1996 el presidente firmó algo llamado "Decreto de Responsabilidad Personal y Oportunidad de Trabajo", que eliminó un compromiso gubernamental con los pobres viejo de 61 años. Sé que Usted comentó que ese compromiso siempre había sido muy limitado y que había decaído abruptamente desde aproximadamente 1970.

Desde cuando empezó el ataque.

 

La redacción debería gustarle.

La redacción es excelente. Dice que los niños de 7 años deben tener responsabilidad personal y que ahora tienen una oportunidad de la que antes habían sido privados, la oportunidad de morir de hambre. Se trata simplemente de otro ataque contra la gente indefensa. Ahora se palpa: "Bien, okay, podemos patearles en la cara". Esto también se basa en una propaganda muy eficaz para hacer que una gran parte de la población odie y tema a los pobres. Es astuto. No se quiere que se fijen en los ricos. No dejen que le echen un vistazo a las páginas de Fortune y Business Week donde se habla del "deslumbrante" y "estupendo" crecimiento de las ganancias. No dejen que miren a la forma en que el sistema militar está vertiendo fondos en la tecnología avanzada. Se supone que no deberías hacerlo. Lo que se supone que tendrías que mirar es a la madre negra conduciendo un Cadillac y cobrando su cheque de asistencia pública para poder tener más hijos. ¿Por qué tendría yo que pagar para eso? Se hizo de forma muy eficaz. De nuevo es evidente cuando miras las actitudes. Mucha gente piensa que el gobierno tiene la responsabilidad de asegurar estándards razonables, estándards mínimos para los pobres. Por otra parte mucha gente está en contra de la asistencia pública, que hace exactamente esto. Es un logro propagandista que hay que admirar.

A propósito, hay otro aspecto de esta cuestión sobre el cual se discute mucho menos y que sin embargo es bastante crucial. Uno de los propósitos del hecho de llevar a la gente hacia el trabajo y lejos de la asistencia pública es [el camino] hacia salarios más bajos. Recordemos que se supone que exista una tasa de desempleo natural. No se nos permite ir debajo de esa tasa de desempleo u ocurrirá cada clase de cosas terribles. Podemos hablar de eso. Pero si damos por hecho que esto es cierto, deberíamos pagar paga que esa gente se quede en la asistencia pública. Están manteniendo alta la tasa de desempleo. Supongamos de meterlos en el mercado laboral. ¿Qué pasaría? Presumiblemente consiguirían trabajos. Si consiguen trabajos la tasa de desempleo baja. Terrible. Si no consiguen trabajos harán bajar los salarios. De hecho harán bajar los salarios también si consiguen trabajo. Está pasando ya. En Nueva York los servicios ciudadanos ahora están usando programas de trabajo parcialmente subvencionados, lo que simplemente elimina la mano de obra sindicalizada. Es una buena manera de hacer sufrir a todos. De tal manera pon a un montón de mano de obra no calificada y desesperada en un puesto de trabajo, haz las condiciones tan horribles que la gente tomaría virtualmente cualquier cosa, consiguete tal vez algún subsidio público para mantenerla haciendo eso, y así puedes hacer bajar los salarios.

 

Hay una campaña para socavar la confianza pública en la Seguridad Social.

Una buena parte de la discusión acerca de la Seguridad Social es bastante fraudulenta. Tomemos la cuestión de su privatización. Es un no-asunto. Si la gente cree que para la Seguridad Social sería mejor invertir en la bolsa en lugar que en, digamos, bonos del tesoro público, esto se puede hacer tanto si es pública como si es privada. Creo que el objetivo principal es realmente él de privatizarla, es decir, hacer que la gente se haga cargo de sus propios fondos individuales en lugar de tener la solidaridad que resulta del hecho de hacer algo juntos. Es extremadamente importante destruir el sentimiento de que yo tengo alguna responsabilidad hacia el próximo. Lo ideal es una sociedad basada en una unidad social constituida por tí y tu televisor, sin nada que ver con las demás personas. Si la persona de la puerta de al lado ha invertido mal sus fondos y ahora se está muriendo de hambre en su edad avanzada, bueno, no es mi responsabilidad.

La Seguridad Social era algo que juntaba a la gente. Decían, tendremos una responsabilidad común para asegurar que todos nosotros tengamos un estándar mínimo de vida. Esto es peligroso porque implica que la gente puede trabajar junta. Si podemos trabajar juntos, entonces podemos, por ejemplo, substituir la tiranía de las grandes empresas por un control por parte de los trabajadores. Podemos involucrarnos en el proceso democrático y tomar nuestras propias decisiones. Mucho mejor crear una mentalidad en la cual cada persona se porta bien individualmente. El poderoso vencerá. El pobre será hecho pedazos. No habrá ninguna solidaridad ni comunicación ni apoyo mutuo ni se compartirá la información, nada de esas cosas que podrían conducir hacia la democrácia y la justicia. Creo que esto es lo que se oculta detrás de la propaganda sobre la Seguridad Social. Los demás asuntos son técnicos y cualquier sentido que puedan tener, probablemente no será mucho. Una tasación sólo un poquito más progresiva podría mantener la Seguridad Social funcionando como está funcionando por un futuro indefinido.

 

Dwayne Andreas, director general de Archer Daniels Midland, la Decatur, el gigante de los cereales con sede en Illinois, dice: "No hay ni un grano de nada en el mundo que se venda en el mercado libre. Ni uno. El único lugar donde se ve un mercado libre es en los discursos de los políticos". Normalmente los managers tienen cuidado con lo que dicen.

¿Con quién estaba hablando?

 

Esto se citó en Mother Jones y Multinational Monitor.

Bueno pero, ¿con quién estaba hablando?

 

No sé. ¿Internamente?

Me imagino. Esta no es la clase de cosas que se dicen en público. Pero naturalmente es cierto. Tomemos lo que se llama "comercio". Es el ejemplo más dramático. Aproximadamente el 50 por ciento del comercio estadounidense en realidad es interno a una única grande empresa. Por ejemplo, si la Ford Motor Co. envía una pieza de Indiana a Illinois, a esto no se le dice comercio. Si la envía de Illinois al norte de México se le dice comercio. Se le dice exportación cuando sale e importación cuando vuelve. Pero todo esto se maneja centralmente de una forma que menoscaba los mercados, diseñada para el propósito obvio de explotar a la mano de obra más barata, evitar los reglamentos sobre medio ambiente y jugar con el asunto de dónde pagar los impuestos. Esto representa aproximadamente el 50 por ciento del comercio estadounidense. En Japón es más o menos igual. En Inglaterra es aún más alto. Cuando la gente habla del crecimiento del comercio mundial, lo que está hablando es en gran parte un chiste. Lo que está creciendo son interacciones complicadas entre instituciones manejadas centralmente que se encuentran a nivel de economias de comando. Entre ellas no hay libre comercio; hay varias relaciones oligopólicas. Pero no estoy de acuerdo con esta persona cuando dice que no hay libre comercio. El libre comercio existe para los niños de 7 años y los pobres del Tercer Mundo. Para ellos, libre comercio. Tienen que responsabilizarse.

Hace poco hubo en Inglaterra un estudio interesante hecho por dos economistas técnicos que estudiaron las primeras 100 grandes empresas trasnacionales de la lista de Fortune. Una cosa que descubrieron fue que de las primeras 100, cada una se había beneficiado de la política industrial de su país. Dicen que al menos 20 de las 100 no habrían sobrevivido si no hubiese sido por la adquisición por parte del Estado o por subsidios estatales de gran tamaño en momentos en que se enfrentaban con pérdidas. Así que muchas de ellas dependen muy pesadamente del mercado interno. Una de ellas es Lockheed, la favorita de Newt Gingrich, que fue salvada de la destrucción mediante un préstamo de 2 billiones de dólares subsidiado por el gobierno cuando se hallaba frente al desastre allá por el comienzo de la década de los setenta. Bueno, esto nos dice dónde se encuentra el libre mercado. Si esto es cierto, las multinacionales son invariablemente dependientes del Estado, es decir del público de su sociedad nacional, para seguir funcionando. No se van a enfrentar con los riesgos del mercado.

 

En The Nation hay un artículo de fondo titulado "Eurobatalla: Atacando al Estado solidario".Está escrito por Daniel Singer. Dice que "Lo que está en juego es el intento inequívoco de la clase dirigiente internacional y de los gobiernos continentales de usar toda esta operación como una cobertura para adaptar el modelo estadounidense de reaganomics. Su resultado es importante para todos los Americanos, en particular aquellos que no se resignan a su actual situación difícil. Hay señales evidentes de resistencia en Europa". Hubo demostraciones masívas en Francia, Alemania e Italia. El 25 de Octubre 250.000 Canadienses se reunieron en Toronto para protestar contra lo que está pasando aquí en la política social. Es el uno por ciento de la población total de Canadá.

Yo tendría cuidado con usar frases como "reaganomics", porque es un fraude. Reagan no sabía qué estaba pasando, pero la gente alrededor suyo era la más proteccionista de la historia americana de la posguerra. Practicamente duplicaron varias restricciones a la importación. Vertieron dinero en la tecnología avanzada. De no haber sido por su maciza interferencia en el mercado, probablemente hoy no habría en Estados Unidos industrias de automóviles ni de acero ni de semiconductores. Esta es la reaganomics. Estaban predicando el libre mercado a los pobres, pero por otro lado James Baker, cuando era secretario del tesoro, se jactaba con el mundo de los negocios de que ellos habían levantado una protección más alta que cualquier gobierno antecedente.

 

En Francia actualmente hay menos trabajadores sindicalizados que en Estados Unidos, donde el nivel ya está muy bajo. Sin embargo el apoyo a las huelgas generales francesas que inmovilizaron a las ciudades y en un momento dado al país entero en Diciembre de 1995 fue extraordinariamente alto. ¿Como se explica esto?

Hay un montón de diferencias. Un factor es el poder de la propaganda comercial en Estados Unidos. Este es el país donde se desarolló la industria de las relaciones públicas y donde ésta es más sofisticada. Es la patria de la industria internacional del entretenimiento, que es principalmente propaganda. Se emplean fondos enormes para controlar a la "mente pública", tal como lo hacen. Aunque no haya una sociedad capitalista, y una sociedad de este tipo no podría sobrevivir, ésta se mueve hacia un final capitalista y tiende a ser más gobernada por los comercios que otras, en el sentido que hay una cantidad enorme de gastos en marketing, lo que es una forma de manipulación y engaño. La estimación más reciente que ví es que algo como la sexta parte del producto interno bruto se va en marketing. Una gran parte de eso es publicidad. La publicidad se puede deducir de los impuestos, así que uno paga por el privilegio de ser manipulado y controlado. Todo esto es extraordinariamente desarrollado aquí. Las socialdemocracias como, digamos, Suecia, tienen grandes multinacionales. La economía de Suecia se apoya muy pesadamente en algunas de ellas. Como la mayoría de los grandes exportadores dependen de los subsidios públicos y, particularmente en Suecia, de la industria militar. Parece que la industria militar suministró gran parte de la tecnología que permitió a Ericsson de dominar una buena parte del mercado de los teléfonos móviles. Mientras tanto el Estado solidario sueco ha sido reducido. Aún está mucho más allá de nosotros, pero lo redujeror mientras aumentan las ganancias de las multinacionales, que han sido subsidiadas publicamente. Esa es Suecia. Esto es Estados Unidos. Son sociedades y formas de ver las cosas diferentes. Pero los mismos procesos están en marcha globalmente.

 

¿Estuvo Usted siguiendo la nuevas formaciones politicas nacionales? El Partido Laborista tuvo su asamblea constituyente en Cleveland en Junio 1996. La Alianza tuvo su asamblea constituyente en Texas en Noviembre 1996. El New Party ya está fundado y presenta candidatos. Ralph Nader se candidateó de presidente en la lista del Partido Verde.

Por cierto hay nuevas formaciones en desarrollo, Tendrían que unirse. No es una buena idea dispersar energias y recursos muy limitados. Pero en general es una buena idea permitir que nuevas opciones ingresen al sistema político. Creo que probablemente la manera correcta de hacerlo podría ser la manera en que se ha desarrollado el New Party, con candidatos de fusión que se concentran en elecciones ganables. Pero un partido basado en los trabajadores también es una idea óptima. Tendrían que ser el mismo partido. Tienen los mismos intereses. Si se puede crear algo que sea como el NDP de Canadá o como el Partido de los Trabajadores de Brasil, grandes organizaciones coordinadoras que fomentan y apoyan actividades de base, brindan recursos, unen a la gente, suministran un marco en el cual muchas veces pueden llevarse a cabo actividades paralelas, participan lo más posible del sistema político, esto va a ser bueno. Y puede representar un progreso hacia algo más. No triunfará sobre el hecho que tenemos a un partido comercial y que éste manejará cosas, porque esto tiene sus raices en la estructura de las instituciones. No saldremos de eso hasta el momento en que democratizemos las instituciones de base.

 

Cuando hacemos algo, ¿debemos tener una idea clara acerca del objetivo de largo plazo para diseñar una estratégia?

Se aprende intentando. Intentando nuevas maneras de pensar en el próximo paso. No se puede partir ahora, con las cogniciones actuales, y decir bueno, ideemos una sociedad libertaria. Hay que crear la cognición y alcanzar la comprensión que permite moverse paso a paso hacia el final. Es como en todos los demás aspectos de la vida, o de la ciencia, por esta razón, que la estratégia es hacer más y aprender más, descubrir las respuestas y descubrir maneras de asociarse con otra gente y crear a las instituciones. De estas respuestas surgen nuevos problemas, nuevos métodos, nuevas estratégias. Si alguien se presenta con una estratégia general para cualquier uso todo el mundo estará muy contento. No ocurrió en el último par de milenios. Así que si uno mira la literatura marxista, no ofrece ninguna estratégia de este tipo. Si, pongamos, se le hubiese preguntado a Marx, ¿Cuál es la estratégia para abatir el capitalismo?, se habría reído. Hasta alguien como Lenin, que era más que nada un táctico, no tenía estratégias integrales de este tipo. Su estratégia general era, seguidme. Supongo que esto sea un tipo de estratégia. Pero Lenin, Trotsky y otros justamente adaptaron las estratégias a las situaciones particulares, a las circumnstancias, buscando su propio objetivo: tomar el poder estatal. No creo que éste tendría que haber sido su objetivo. Pero, ¿cómo podría haber una respuesta a la cuestión de una estratégia general para abatir instituciones autoritarias? No hay. De hecho creo que estas preguntas las hacen sobre todo las personas que no quieren ser involucradas. Si uno quiere involucrarse y lo hace, tiene abundancia de problemas sobre los cuales trabajar, con cualquier cosa se empiece, niños hambrientos, o la destrucción del medio ambiente, la pérdida de seguridad en el lugar de trabajo, los subsidios públicos a empresas transnacionales enormes, y podemos continuar. Pero no va a ocurrir apretando un botón. Ocurirrá con un trabajo dedicado y concentrado que irá construyendo despacio una cognición, unas relaciones entre la gente, unas percepciones, los sistemas de apoyo, las instituciones alternativas etcétera. Entonces sí que puede ocurrir algo. Pero para eso no hay ninguna estratégia general para cualquier uso.

 

Urvashi Vaid, autora de Virtual Equality, castiga lo que ella llama la "izquierda purista" porque espera la visión perfecta, la única respuesta, y un líder carismático. Algo que escucho cuando viajo por el país es la única gran solución, el internet.

Estoy de acuerdo con esa postura crítica. Esperar a un líder carismático es pedir el desastre. Por lo que se refiere al internet, habría que tomarlo en serio como otras tecnologías. Tiene muchas oportunidades, muchos peligros. Creo que en este momento se encuentra en una fase crucial. Bob McChesney destacó que el efecto del decreto sobre telecomunicaciones del año pasado es parte del remate de recursos públicos más grande de la historia. En cuanto acción de privatización, es decir entrega de recursos publicos al poder privado, no tiene homólogos. Ni siquiera hubo pagos nominales como los hubo, digamos, en las privatizaciones de México. Demuestra también algo importante, que esta cuestión no fue tratada como una cuestión social y política. Fue tratada como una cuestión comercial. Tanto que se leyó de eso en las páginas comerciales. La cuestión de si tenemos que regalar estos recursos públicos no se discutió. Todo lo que se discutió fue el cómo tenemos que regalarlos. ¿Los regalaremos a 5 megacorporaciones o a 12 megacorporaciones? Pero no: ¿Los regalaremos? Esta es una tremenda victoria de la propaganda.

Aquí tenemos este enorme recurso construido con gastos públicos que ahora se entrega al poder privado, que tiene sus obvios intereses, es decir crear una sociedad basada en unidades sociales que consisten en tí y tal vez tu conexión al internet. Claro, tienen motivos muy buenos de querer esto. Pero, ¿nosotros lo queremos? Se podría usar el internet para cada clase de otras cosas, si se quedara bajo el control público. Así que desde luego el internet no es la respuesta. Es importante. Por supuesto que las maneras de comunicarse e interactuar son importantes. La estampa es importante. La radio es importante. La televisión es importante. Este medio de comunicación e interacción es importante y puede usarse muy eficazmente y para propósitos muy buenos, y de hecho así ha sido. Pero también puede usarse de forma muy destructiva. Normalmente la tecnología es así. No se puede preguntar si un martillo es bueno o malo. Ponlo en las manos de un torturador y puede ser malo. Ponlo en las manos de alguien que está intentando construir una casa y puede ser bueno. El internet es lo mismo.

Por otro lado, el comentario que citaste antes, no os quedeis sentados esperando a un líder carismático y por ende a una gran estratégia, es un buen consejo. Si esto llega será un desastre, como lo ha sido siempre. Si algo se origina a partir de la acción y la participación popular, puede ser sano. Quizá no lo será, pero al menos puede serlo. No hay otra manera.

 

Pero Usted tradicionalmente consideró las estratégias verticalistas como siempre intrinsecamente destinadas a la ruina.

Pueden tener éxito en hacer exactamente aquello para lo cual están diseñadas, es decir, mantener el liderazgo verticalista, el control y la autoridad. No tuvo que ser una tremenda sorpresa para nadie el hecho que un partido vanguardista terminara siendo un Estado totalitario. De hecho Trotsky lo había previsto años antes que decidiera jugar según las reglas convenidas.

 

Estuve hablando con Howard Zinn acerca de cómo ocurre el cambio social. Èl sugiere que necesitamos reconceptualizar el tiempo en términos de cambio social, comparando éste con un esprinter frente a un corredor de larga distancia. ¿Qué piensa Usted de esto?

Tiene razón. No sé si lo estaba pensando, pero es muy evidente durante la década de los sesenta en una parte del movimiento estudiantil. De alguna manera surgió de repente. No había una izquierda organizada, bien establecida y con bases populares a la que pudiera sumarse. Así que el liderazgo a veces fue asumido por gente muy joven, muchas veces gente muy simpática y modesta que luego iba a hacer algo. Lo que querían hacer es evidente. No sé hasta qué punto tú fuiste parte de eso. Muchas veces la percepción era bastante a corto plazo. Recuerdo que en la época de la huelga de la Columbia University su concepción era, para muchos de ellos, no para todos, nos declararemos en huelga en la Columbia y cerraremos los edificios durante un par de semanas. Luego tendremos la revolución. Una gran parte del espíritu de 1968 era así. No es así que funcionan las cosas. Fue un desastre para la gente involucrada. Dejó atrás un triste legado. Hay que construir despacio y asegurar que el próximo paso proceda de una base que se haya ya establecido en la comprensión de la gente, en sus percepciones y sus actitudes del uno hacia el otro, su concepción de lo que quieren lograr y de las circunstancias en que se puede lograr. Por ejemplo, no tiene absolutamente ningún sentido exponer a tí mismo y a otros a la destrucción si no tienes una base social donde puedes proteger los logros que conseguiste. Esto se pudo comprobar una y otra vez en movimientos guerrilleros, en movimientos populares y en otras partes. Te quedas aislado por el poderoso.

Volver