La respuesta planeada será "un regalo a Bin Laden" 

Por primera vez, las víctimas del poder imperial se lanzan contra él  La reacción a la 

atrocidad fortalece la represión, dice N. Chomsky. 

J. Cason y D. Brooks corresponsales.

Washington y Nueva York, 14 de septiembre. El "horrendo" ataque del martes marca el inicio de un nuevo tipo de guerra que beneficiará a "los hombres duros" de Estados Unidos y sus contrapartes terroristas en el exterior, con los pueblos pobres, y en particular los palestinos, pagando los costos, dijo Noam Chomsky en entrevista con La Jornada.

Los del martes fueron, señaló el analista, el primer ataque contra el territorio nacional en dos siglos, y marca la primera vez que las "víctimas" tradicionales de la política estadunidense en el Tercer Mundo lanzan una acción militar contra el centro de los poderes imperiales.

Tres días después del ataque, Chomksy habló con La Jornada de sus perspectivas, de lo que el presidente Bush ha denominado la primera guerra del siglo XXI. El profesor del Massachussets Institute of Technology, padre de la lingüística moderna, y feroz crítico del poder, comentó sobre varios aspectos de esta coyuntura, a la que considera un parteaguas histórico:

"El ataque terrorista (a Estados Unidos) fue un asalto mayor contra los pueblos pobres y oprimidos de todo el mundo. Los palestinos serán aplastados por esto. Es un regalo a la derecha dura jingoísta estadunidense, y también a la de Israel. Y la respuesta planeada será lo mismo, será un regalo a Bin Laden... el tipo de acción de represalia que se está planeando es justo lo que él y sus amigos están buscando. Exactamente las cosas que promoverá un apoyo masivo y que llevará a más, y tal vez peores, ataques terroristas, lo cual entonces llevará a una creciente intensificación de la guerra.

"Tomen como ejemplo un microcosmos. Irlanda del Norte, donde están los llamados hombres duros de ambos lados, quienes simplemente matan sin importar las consecuencias, o si muere más gente de su lado. Bien, eso sólo les ofrece más oportunidades para matar. Amplifíquenlo al nivel de un superpoder y de bombas suicidas que no pueden ser detenidas. Son sólo los hombres duros de ambos lados los que benefician, y los demás sufren.

"Estados Unidos ahora está planeando el tipo de guerra a que está acostumbrado el oeste. Eso es, realizar algún ataque masivo en contra de otros. Pero el problema esta vez es que probablemente será diferente. Eso es lo que desea Bin Laden y otros como él, ataques masivos. Responderán probablemente con más ataques terroristas. Cosas como la ocurrida el martes son en verdad imparables.

"Aun si hubieran tenido a toda la fuerza aérea de Estados Unidos volando ese día, no hay mucho que pudieran haber hecho. (Los terroristas) son bombas suicidas, perfectamente contentos con morir. En 1983, un atentado suicida con un camión-bomba sacó a la fuerza militar más grande de Líbano. No fue un acto insignificante, y no se puede detener ese tipo de acciones.

"No deseo ni mencionar el tipo de cosas que, si uno quiere pensarlas, fácilmente se presentan. ¿Qué difícil piensan que sería, por ejemplo, meter un bomba de 15 libras de plutonio a través de la frontera mexicana o canadiense? ¿Estaría más allá de sus talentos o los míos, o de terroristas sofisticados? Eso es a lo que estamos invitando.

"Lo ocurrido el martes es una atrocidad espantosa, sin duda. Pero es el tipo de terror al que está sujeta buena parte del mundo; como, por ejemplo, la destrucción de la mitad de los abastos farmacéuticos de Sudán (por el ataque estadunidense supuestamente de represalia por atentados de Bin Laden). Es un país africano pobre.... ¿qué pasa cuando se destruye la mitad del abasto farmacéutico? Pues, a nadie le importa en el oeste. Pero uno o dos intentos para calcular el costo de esta acción resulta en decenas de miles de bajas, de muertos. Pero a nadie le importa. Así es como se pretende hacer funcionar la historia".

La Jornada (LJ): ¿Es un nuevo tipo de guerra?

Es más que una nueva guerra... es una nueva clase de guerra de diversas maneras. Por un lado, la forma en que la están enmarcando, "o estás con nosotros o enfrentas el prospecto seguro de muerte y destrucción". ¿Pueden pensar en un paralelo histórico a eso? Ni los nazis llegaban a ese extremo.

"Es un nuevo tipo de guerra también, si lo vemos históricamente. Algunos la consideran como un parteaguas, y tienen razón. Es la primera vez en la historia estadunidense, desde la guerra de 1812, que el territorio ha sido atacado. Ahora, la gente utiliza la analogía con Pearl Harbor, pero es un error. En Pearl Harbor los japoneses atacaron dos colonias estadounidenses Filipinas y Hawai el 7 de diciembre. Ataques a una colonia no son ataques contra Estados Unidos.

"Estados Unidos ha atacado el territorio de otros; a fin de cuentas está sentado en la mitad del territorio de México y ha atacado a Canadá un par de veces, pero nadie ataca a Estados Unidos. Además, también esa es la historia europea. Pero a diferencia, Europa ha tenido bastantes guerras internas horrendamente sangrientas. Aunque no es atacada por lo que llamamos el Tercer Mundo, las ex colonias, más bien Europa las ataca a ellas.

"Esto es ciertamente un parteaguas, la primera vez en la historia en que las víctimas están devolviendo el golpe al territorio matriz. ¿Cuándo han sido atacados Europa y Estados Unidos por gente de sus colonias, o las áreas que dominan? Históricamente, es extremadamente inusual.

"Cuando Gran Bretaña conquistó gran parte del mundo, no fue bonito, pero no atacaron Inglaterra. ¿México acaso puso bombas en Estados Unidos cuando fue conquistada la mitad de su territorio? Me imagino que podrían haberlo hecho. Digo, Nicaragua podría haber puesto bombas en Washington, pero eso no ocurrió. Están del lado equivocado del fusil y se supone que ahí es donde tienen que quedarse.

"Es por esto que hay tanto horror (en Estados Unidos y en Europa) cuando los palestinos responden dentro de Israel. Es horrible. Pero se supone que deben aguantarlo todo dentro de los territorios bajo ocupación militar. Es la manera en que funciona de la historia para Europa y de Estados Unidos".

LJ: ¿No hay entonces una alternativa a este conflicto?

Sí, claro. La alternativa es prestar atención a lo que está detrás. No se trata de lo que uno lee en los artículos de opinión de The New York Times: los locos que nos están atacando porque somos tan magníficos. Eso no es lo que está ocurriendo.

Ellos (los atacantes) están llevando a cabo atrocidades enormes en respuesta a las atrocidades reales de las cuales somos responsables, y que han continuado. Si se trata de una agrupación de Medio Oriente, lo que probablemente es, uno puede empezar a contar (los atentados cometidos contra esa parte del mundo). Nos podría importar poco aquí, y a casi nadie en el oeste le importa, pero no implica que no le importe a las víctimas.

Por ejemplo, Irak, durante los últimos 10 años. Era el país más desarrollado del mundo árabe, encabezado por un monstruo, pero al oeste eso no le molestaba. Estados Unidos y Gran Bretaña lo apoyaron cuando cometía sus peores atrocidades. Pero en los últimos diez años ese país ha sido devastado, y ahora es uno de los más pobres del mundo.

Eso no fue en contra de Saddam Hussein, quien ha sido fortalecido..., se ha hecho contra la población. ¿Cuántos han muerto? Ni siquiera sabemos. Hace un par de años, Madeleine Albright estaba preparada para aceptar la cifra de medio millón de niños muertos como resultado de las sanciones estadunidenses, y dijo: es un alto precio, pero estamos dispuestos a pagarlo. Pero eso no significa que los iraquíes estén dispuestos a pagarlo, o la gente de la región. Hay una ira tremenda por esto por todas partes.

En Líbano, los ataques israelíes apoyados por Estados Unidos probablemente han matado de 40 a 50 mil personas durante los últimos 20 años. Nosotros decimos ¿a quién le importa? ¡Pues a la gente de la región sí le importa!

O vean lo que está ocurriendo en los territorios ocupados. Aquí se informa que helicópteros y jets israelíes atacan concentraciones civiles, y saben perfectamente bien que éstos son de origen estadunidense otorgados precisamente para ese propósito.

Y sigue. Allá saben que Estados Unidos ha estado detrás de las políticas para prevenir cualquier acuerdo diplomático que responda al consenso internacional; Estados Unidos simplemente no permitirá el retiro de Israel del territorio ocupado.

La gente en la región entiende todo esto, y sabe que podemos seguir con ejemplos alrededor del mundo. En estos momentos hay aproximadamente un millón de personas enfrentando el hambre en el norte de Nicaragua y el sur de Honduras, esas regiones recuerdan algunas actividades de Estados Unidos no hace tanto tiempo.

LJ: ¿Cuáles son las implicaciones de todo esto en Estados Unidos?

Creo que igual que las próximas acciones estadunidenses serán un regalo para Osama Bin Laden y la gente como él, lo ocurrido el martes es un regalo a sus contrapartes aquí, los hombres duros. Esta será una oportunidad maravillosa para imponer más reglamentación, más disciplina, promover los programas que desean aquí, la militarización del espacio y otras cosas parecidas. Y como señaló Paul Krugman esta mañana, tal vez una reducción del impuesto a las empresas. ¡Perfecto!

Y esperarán, (tal vez fracasarán) poder aplastar a la disidencia interna aquí. Ese tipo de cosas. En general, las atrocidades y la reacción ante ellas fortalecen a los elementos más brutales y represivos en todas partes. Así funcionan estas cosas. La dinámica es muy conocida.

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