«La deuda odiosa»

Deuda externa: ¿cuestión de economía o de ideología?

Interrogado por el alcance de la expresión «construcción ideo1ógica» aplicada a la deuda externa, ha dicho: «Hay una deuda, pero quien la debe y quien es responsable por ella es una cuestión ideológica, no una cuestión económica. Por ejemplo, hay un principio capitalista al cual nadie, desde luego, le está prestando ninguna atención, el cual dice que si yo pido prestado dinero, es mi responsabilidad devolverlo, y si Ud. es el prestamista, es su riesgo el que yo no lo devuelva. Pero nadie ni siquiera concibe esta posibilidad. Sigamos el ejemplo. Tomemos el caso, digamos, de Indonesia. En este momento la economía está destruida por el hecho de que la deuda es algo así como el 140% del PNB. Si Ud. rastrea la deuda hacia atrás, parece ser que los que pidieron prestado son unos 100 o 200 individuos del entorno de la dictadura militar que nosotros [EE.UU.] sustentamos, y sus adictos. Mucha de esa deuda está ahora socializada. Los prestamistas eran bancos internacionales. Mucha de esa deuda ha sido ahora socializada a través del FMI, lo cual significa que los contribuyentes del Norte son responsables. ¿ Qué pasó con el dinero? Se enriquecieron ellos mismos. Hubo alguna exportación de capital y algún desarrollo. Pero los que pidieron prestado no son tenidos por los responsables; es el pueblo de Indonesia quien tiene que pagar. Y esto significa vivir bajo programas de opresiva austeridad, pobreza severa y sufrimiento. De hecho, es una desesperanzada tarea tener que pagar lo que no se pidió prestado. ¿ Qué pasa con los prestamistas? Los prestamistas están protegidos del riesgo. Ésta es una de las funciones principales del FMI, proveer seguro de riesgo gratis a gente que presta e invierte en préstamos riesgosos. Esa es la razón de que haya grandes retornos, porque hay mucho riesgo. Ellos no tienen que tomar el riesgo, porque está socializado [...]. El sistema total es uno en el cual los que piden prestado están liberados de responsabilidad. Ella está transferida a las masas empobrecidas de la población en sus propios países. Y los prestamistas están protegidos del riesgo. Hay opciones ideológicas, no económicas.

Hay un principio de derecho internacional que fue diseñado por los Estados Unidos algo así como hace cien años cuando ‘liberaron’ a Cuba, lo que significa que conquistaron a Cuba para impedir que se liberara sola de España en 1898. En ese tiempo, cuando Estados Unidos la ocupó, cancelaron la deuda de Cuba con España con el fundamento tranquilo y razonable de ser la deuda inválida desde que había sido impuesta al pueblo de Cuba sin su consentimiento, por fuerza, en una relación de poder. Este principio fue luego reconocido en el derecho internacional, bajo iniciativa de Estados Unidos, como el principio llamado de la «deuda odiosa». La deuda no es válida si esencialmente ha sido impuesta por la fuerza. La deuda del Tercer Mundo es una deuda odiosa. Esto ha sido reconocido por la representante de EE. UU. ante el FMI, Karen Lissaker, una economista internacional, quien puntualizó hace un par de años que si fuéramos a aplicar el principio de la deuda odiosa la mayor parte de la deuda del Tercer Mundo sería inválida.» 

Publicado en la Revista futuros Nº 2, extracto de una entrevista radiofónica con David Basanian, director de «Alternative Radio», Boulder, Colorado, EE.UU., transcripta por The Nation del 24 de abril del 2000.

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